Imagen de portada del proyecto

GR-11

28 de junio de 2025 8 de julio de 2025

Descripción del Proyecto

Este proyecto consistió en la planificación y realización de una ruta de senderismo de gran recorrido (GR-11) en el Pirineo catalán, cubriendo el tramo desde el Refugio de Conangles hasta el pueblo de Àreu durante 10 días de marcha autónoma. La experiencia implicó caminar con mochila de carga completa, superar desniveles acumulados exigentes de alta montaña, pernoctar en refugios y gestionar la orientación, alimentación y seguridad en un entorno natural aislado.

Dimensiones CAS y Aprendizaje

Áreas Centrales

Creatividad: Se aplicó en la fase de preparación: el estudio cartográfico de la ruta, la estimación de tiempos por etapa basados en el desnivel (MIDE), la planificación de la estrategia de alimentación calórica/ligera y la creación de un plan de emergencia.

Actividad: El pilar central del proyecto. Supuso un esfuerzo físico extremo, caminando entre 6 y 8 horas diarias por terrenos técnicos de alta montaña (pedreras, canchales y collados a gran altitud) cargando una mochila de entre 10 y 12 kg, lo que puso a prueba mi resistencia aeróbica y fuerza muscular.

Servicio: Se centró en el principio de "No Dejar Rastro" (Leave No Trace), asegurando la recogida de residuos encontrados en el camino, y cooperando activamente en la convivencia y dinámicas de los refugios de montaña.

Resultados de Aprendizaje

LO 1 LO 4 LO 7

Reflexión y Valoración

Reflexión:

Si el viaje a Sevilla fue una lección de logística urbana, el GR-11 ha sido una lección de superación personal y humildad ante la naturaleza. Caminar durante una semana por el Pirineo te obliga a desconectar del ruido diario y a centrarte en lo esencial: el siguiente paso, la respiración y el camino. Relacionándolo con lo que mencioné al principio de mi carpeta sobre la gestión del tiempo, en la montaña el tiempo adquiere otra dimensión. No se mide en minutos de reloj, sino en horas de luz, en la distancia hasta el próximo collado y en la velocidad que tus piernas pueden mantener. Aprendí a valorar cada minuto de descanso y a entender que las prisas en la montaña (y en la vida) pueden llevar a errores. Hubo momentos de duda, especialmente al afrontar los desniveles más pronunciados bajo el sol o con frío, pero la satisfacción de llegar a Àreu tras cruzar paisajes espectaculares me demostró que soy capaz de tolerar el esfuerzo prolongado. Esta experiencia en el GR-11 me ha cambiado; me llevo una mentalidad mucho más fuerte, una mayor capacidad de resiliencia y el aprendizaje de que los grandes objetivos se consiguen paso a paso, con paciencia y constancia.

Valoración y Objetivos:

La expedición cumplió con creces las expectativas. Logramos conectar el Refugio de Conangles con Àreu cumpliendo los tiempos estimados en el cronograma. A nivel técnico, la orientación fue precisa y la gestión de recursos (agua y comida) fue eficiente. El mayor logro fue superar la barrera psicológica que supone el esfuerzo acumulado tras el cuarto día de marcha.

Galería de Evidencias